Disculpa San Pedro
¿Quién puede resistir a la tentación de caminar por las brasas y llegar victorioso al otro lado?
¿Cómo negarse a la sombra que te llame detrás de la puerta y te invita a pecar?
¿Porqué alguien se negaría al placer solo porque el precio que se tenga que pagar sea alto, si al fin de cuentas siempre estamos pagando algo?
No encuentro razón para no recorrer el infierno si de todas formas el cielo no lo quiero.
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