para que dormir

Me despierto de la siesta estupida, no sé cuántas horas dormi ni porque afuera suena estruendos y gritos, recuerdo que es el último día de clases y la esquina de mi casa el lugar elegido por les estudiantes desde hace años para festejar. Respiro una angustia que no me pertenece, otra vez Morfeo me jugo una mala pasada y me llevo a naufragar por lugares que queria evitar. ¿Cuantos malos tragos me evitaría si me animara a hablar? Vos desaparecias tirandome una bomba en la cara que me partia en mil padazos, no sólo porque su contenido era desvastador  sino porque yo sabia mucho antes que la bomba iba a explotar y me paré enfrente. Asi como en los sueños, en la vida.
Me levanto, el festejo sigue y me retumba en el cerebro, salgo al balcon y el sol me fastidia, sólo pienso cuanto falta para que de active el reloj.

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